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    Difícilmente ha pasado un año más anticipado que el 2021. Tras un 2020 de fuertes desafíos socioeconómicos y, sobre todo, de salud pública, todos podemos estar de acuerdo en que es momento de pasar la página.

    Pero antes, discutamos las tendencias que se vislumbran para el año que pronto iniciará, de acuerdo con un artículo escrito por Marian Salzman y publicado en el foro de ZoomDay Predictions en el pasado mes de noviembre 2020.

    Estas son tendencias que van más allá del uso habitual de mascarillas, que ya forma parte de nuestras vidas, y lo seguirá haciendo quizás por décadas por venir, sobre todo en espacios concurridos y de poca ventilación natural, como trenes subterráneos, aviones y establecimientos cerrados. Esta tendencia no es inusual, pues en algunos países del Este de Asia ya existía la costumbre, a raíz de la crisis sanitaria del SARS (siglas en inglés del Síndrome Respiratorio Agudo Severo), que afectó esa región en 2003.

    A continuación, las 11 tendencias más previsibles para 2021:

    Las tendencias que se vislumbran para el año que pronto iniciará están enfocadas en la nueva adaptación en la educación, tecnología y en los trabajos. Crédito: @drew-beamer | Unsplash

    Primero lo local

    La gran pausa que la gente tuvo la oportunidad de vivir en 2020 ha provocado un reenfoque de sus preferencias en cuanto a productos y servicios, optando por los de origen local. Por motivos de conveniencia, cercanía y seguridad, la gente ha podido redescubrir los establecimientos comerciales de sus vecindarios, y debido a la crisis económica, cada vez más prefieren apoyar los negocios locales como una forma de devolverle cierta estabilidad a la economía.

    Esta tendencia se ve también en los hogares, pues la gente está prefiriendo invertir en mobiliario y accesorios para sus casas a fin de poder realizar sus actividades cotidianas, que ahora incluyen trabajo y estudio, con mayor comodidad.

    Alterativas educativas

    Debido a los retos que la enseñanza virtual presenta para los niños en edad preescolar y primaria, cada vez se extiende más la tendencia de buscar otras alternativas educativas para garantizar un mejor aprovechamiento del año escolar. De esta necesidad surgen los “learning pods” (núcleos educativos), que son grupos de pocos niños (no más de 10) en edades similares que reciben clases presenciales ofrecidas por un tutor.

    Esta iniciativa tiene potencial de popularizarse todavía más en 2021, pues muchos padres la prefieren como un complemento para las clases en línea que les ofrecen sus escuelas o colegios. Sin embargo, estos pequeños grupos han recibido críticas de algunos sectores, pues ofrecen una ventaja educativa a los niños por encima de otros cuyos padres no pueden pagar por esos servicios, sobre todo en la actual crisis económica.

    A partir de los retos de la enseñanza virtual esta necesidad surgen los “learning pods” (núcleos educativos), que son grupos de pocos niños (no más de 10) que reciben clases presenciales ofrecidas por un tutor. Crédito: @santivedri | Unsplash

    Mayor flexibilidad laboral, posiblemente

    La pandemia del Covid-19 ha demostrado que las formalidades de tiempo y lugar son algo anticuadas en cuanto a lo laboral, pues cada vez se vuelve menos irrelevante el hecho de “cumplir un horario” y trabajar desde una misma oficia con el resto del equipo. Sin embargo, este cambio está generando otras problemáticas como el temido “burnout”, o agotamiento laboral, que se ha vuelto más común pues los empleados tienen mayores dificultades para delimitar sus vidas laborales y profesionales al permanecer en casa tanto tiempo. En ese sentido, la OMS se comprometió a desarrollar sus parámetros para regular el bienestar mental y emocional en los ambientes laborales.

    Considerando todo esto, en 2021 se esperan mayores iniciativas por parte de los empleadores para otorgar mayor flexibilidad a sus empleados, a fin de incrementar la productividad y reducir el estrés laboral.

    Menos “yo”, más “nosotros”

    En un mundo enfocado en el “yo”, en que gran parte de las fotos publicadas en redes sociales son selfies o fotos de los mismos usuarios tomadas por otros; la pandemia vino a recordarnos el valor de las comunidades, la amistad y la cercanía.

    Hoy podemos ver que muchas actividades individuales han sido reemplazadas por videollamadas familiares, reuniones virtuales entre amigos y otras acciones similares que realzan el valor de los lazos que unen a las personas, a pesar de vivir en un momento histórico que nos invita al distanciamiento social. Esta tendencia de cercanía virtual seguirá en 2021.

    ¿Real o virtual?

    Una cosa lleva a la otra. La misma tendencia de virtualidad permanente ha hecho que más personas prefieran lo real, buscando un necesario “detox virtual”. Es por esto que para 2021 se popularizará la tendencia de alejarse de las redes sociales a favor de actividades físicas en espacios donde el distanciamiento social sea posible. Este tipo de iniciativas provendrá sobre todo de quienes trabajan desde sus hogares y sienten en mayor medida la presión de mantenerse permanentemente conectados a sus correos electrónicos y redes laborales. Ellos son quienes más abandonarán las redes sociales como Instagram o Facebook, otros métodos de entretenimiento y conexión con los demás, como las tradicionales llamadas telefónicas.

    Automatización industrial

    La necesidad de distanciamiento social y la facilidad de contagio del Covid-19 han provocado una aceleración en el proceso de automatización industrial que los grandes fabricantes y distribuidores del mundo han venido implementando por años. De hecho, Amazon ya ha dicho que en 10 años todas sus instalaciones serán completamente automáticas, pero en China y en Japón ya hay industrias donde esto es una realidad.

    Para 2021 se seguirán viendo estos avances, los cuales, debemos mencionar, significan muy malas noticias para miles de trabajadores en todo el mundo, no solo en el sector industrial sino también en áreas como las entregas a domicilio.

    Más acumulación de bienes

    Lo vimos este año en las noticias de todo el mundo y en nuestros propios supermercados, la gente se abasteció en exceso de bienes como papel de baño, alimentos enlatados y demás. Esta tendencia parece que va a continuar, por lo que se espera que los comercios desarrollen nuevas formas de satisfacer esta demanda por grandes cantidades de diversos productos del hogar. Del mismo modo, se puede dar la posibilidad de que el sector de la construcción y bienes raíces asuma esta tendencia y comience a ofrecer soluciones residenciales y empresariales con mayores espacios para el almacenamiento de bienes (despensas más grandes, closets más amplios, depósitos, etc.)

    Del mismo modo, se incrementará la tendencia de la gente a ser más autosuficiente al tratar de resolver problemas del hogar por sí mismos y abastecer su propia demanda de ciertos alimentos, como vimos a mediados de 2020, cuando se dispararon las ventas de semillas para la siembra y de ingredientes para hornear alimentos como panes y bizcochos en casa. En algunas zonas las personas llegaron a incursionar en la cría de animales para su consumo, así como la elaboración de velas, jabones, yogures, entre otros.

    Entre las proyecciones del 2021 se observan cambios políticos, como los que fueron exigidos en las protestas en la Plaza de la Bandera, icónico lugar patriótico en República Dominicana por la queja ante el fraude de las elecciones municipales el pasado 15 de febrero. Crédito: @josecasado | Unsplash

    Nuevos cambios sociopolíticos se acercan

    A raíz de la pandemia se ha visto una mayor disposición en la gente por ser agente de cambio en sus propias comunidades. Esto se ha visto reflejado en una baja tolerancia a las desigualdades sociales, la corrupción administrativa y otras injusticias, lo que ha impulsado cambios sociales, llevando a nuevos gobernantes al poder.

    Para 2021 vemos como una gran posibilidad que se sigan dando este tipo de cambios impulsados por las masas, pues la gente ha ganado conciencia de su propia fuerza colectiva y las posibilidades que ofrece, a pesar de vivir en distanciamiento social.

    Volviendo a lo básico

    En estos tiempos, cada vez son menos las personas que tienen habilidades que antes se consideraban de conocimiento popular, como saber cocinar, orientarse en las calles sin un GPS, coser ropa (o al menos saber coser un botón), entre otras.

    Para 2021 se espera que clases orientadas a enseñar a esta generación las habilidades cotidianas del pasado se vuelvan tendencia. Esto a raíz de que durante el largo periodo en que gran parte de la población mundial estuvo en aislamiento domiciliario, se vio un incremento en la adquisición de juegos de mesa, libros impresos, artículos para manualidades e ingredientes para la cocina. Esta tendencia beneficiará, sobre todo, a los niños que están creciendo en el actual momento histórico.

    El sector privado liderará las innovaciones

    Como suele suceder, el sector privado continuará diseñando soluciones para los principales retos que enfrenta la humanidad (como la necesidad de una vacuna contra el Covid-19), gracias a sus recursos para la investigación y su libertad para ejecutar estas iniciativas con poca dependencia de las variables políticas. Un ejemplo de esto es el liderazgo que ha logrado la compaña Unilever en cuanto a sostenibilidad, Verizon en cuanto a desarrollo socioeconómico (mediante su proyecto Citizen Verizon), y Philip Morris a través de sus investigaciones para desarrollar Productos de Riesgo Reducido con la intención de que estos reemplacen a los cigarrillos de combustión en el futuro, como una alternativa para los fumadores adultos.

    De la ciudad al campo

    En 2021 se espera una reducción en el volumen de habitantes de las grandes ciudades, sobre todo en el caso de familias con hijos pequeños. Esta tendencia será alimentada por el sector de los bienes raíces, que ha comenzado a ofrecer este tipo de alternativas a quienes buscan un cambio de residencia que les ofrezca mayor distanciamiento social y libertad para realizar diversas actividades como pasar tiempo a aire libre en un patio propio.

    Esto no significa que las ciudades se vayan a quedar vacías, para nada, ya que los cascos urbanos del mundo han sobrevivido crisis similares como el cólera y otras epidemias, así como múltiples guerras y caídas en las bolsas de valores, habiéndose recuperado. En 2021 veremos estas ciudades crear nuevas alternativas para retener a los residentes, como la construcción de nuevas áreas verdes, soluciones habitacionales más asequibles e infraestructuras más eficientes.