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    Expertos de la industria expusieron el tema en el Foro Global del Tabaco y la Nicotina 2021.

    “Los cigarrillos electrónicos son un 95 % menos nocivos que fumar tabaco combustible. Y ese es un mensaje de salud pública muy fuerte”. Con esta declaración de la médica y periodista británica Rosemary Leonard inició uno de los debates del Foro Global del Tabaco y la Nicotina (GTNF por sus siglas en inglés) celebrado en Londres, Inglaterra.

    En el evento anual que reúne a expertos que discuten el futuro de las industrias de tabaco y la nicotina, el científico británico Matt Ridley aseguró que lo peligroso en un cigarrillo no es la nicotina, sino los productos de la combustión, ya que los niveles de todos los tóxicos son más bajos en el vapor que en el humo.

    “El vapeo y los productos de riesgo reducido son un buen ejemplo de una innovación voluntaria, derivada de la libre empresa, que ofrece una mejor salud humana, con poco costo para el contribuyente y sin inconvenientes para la sociedad”, expresó Ridley.

    Con él coincide David O’Reilly, quien explicó que la reducción del daño del tabaco es una de las políticas de salud pública más importantes de la actualidad, ya que puede tener un impacto sanitario real y medible al proporcionar a los fumadores, que de otro modo seguirían fumando, productos alternativos a los cigarrillos.

    En el panel ‘Reducción del daño del tabaco, ética y derechos humanos en América Latina’, María Alejandra Medina, coordinadora técnica de la Plataforma Nicotina para la Reducción de Riesgos y Daños, enfatizó que cada vez más se demuestra la importancia de educar a esta gran población que ha cambiado los cigarrillos por otras alternativas de consumo y que, en ausencia tanto de regulación como de información sobre la calidad del producto que están adquiriendo, pueden estar en mayor riesgo.

    “Prohibir y suspender el uso de cigarrillos no puede ser la única solución u opción que los usuarios tengan”, consideró Medina. Crédito: @sweeksco / Unsplash.

    De su lado, el doctor Enrique Terán sostuvo que otro punto importante es la negativa liderada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), a discutir abiertamente el uso de alternativas al humo del cigarrillo que, aunque no están exentas de riesgo, lo reducen significativamente bajo el concepto de reducción de daños.

    El especialista afirmó que la comunidad médica ha fallado también al sugerir a sus pacientes que dejar de fumar es la única solución. “Lo que debería hacer la comunidad médica es proporcionar cualquier tipo de apoyo a los fumadores y ser conscientes que no es fácil dejar la nicotina, por lo que es importante dar a conocer aquellas alternativas que reducen el riesgo”, explica Terán.

    La reducción del daño del tabaco es un enfoque para mitigar los riesgos para la salud del tabaco incluso para aquellos que no pueden dejar de fumar por completo, ayudándoles a hacer la transición a métodos menos dañinos para obtener nicotina con el objetivo final de dejar de fumar. IQOS es un producto calentado que pertenece a esta categoría.