Lorem ipsum dolor sit amet, consectetuer adipiscing elit, sed diam nonummy nibh euismod tincidunt ut laoreet dolore magna aliquam erat volutpat. Ut wisi enim

Suscríbete a nuestra lista de correos

Recibe mensualmente el contenido más destacado de cómo la ciencia, la tecnología, el emprendimiento y la innovación pueden incidir significativamente en la reducción del daño para crear un futuro mejor.

    En la búsqueda de poder fundamentar los argumentos y decisiones que surgen en la vida cotidiana, sin duda no podemos dejar a un lado los estudios científicos que son el respaldo razonable y lógico de los acontecimientos. A partir de una encuesta internacional aplicada se da a conocer la opinión sobre el interés de tomar en cuenta la ciencia en la toma de acciones a nivel político, académico, empresarial y social. Con estos resultados nos acercamos a un espectro de razonamiento lógico que sin dudas no puede ser descartado al momento de analizar la magnitud de las acciones.

    Es así también como Arturo López a través de la publicación de Philip Morris International (PMI) nos ilustra la magnitud de importancia que tiene la ciencia durante la pandemia del COVID-19 y su impacto a nivel mundial, el cual se debió pensar en base al nivel de contagio y propagación las medidas de aislamiento y cuarentena que en la actualidad tenemos como medidas de prevención y esto no hubiera sido posible si la ciencia en la salud no fuera una prioridad a nivel global.

    En un  tiempo donde el ritmo del mundo ha cambiado completamente debido a los efectos de la pandemia; 19,100 personas localizadas en 19 países y territorios entienden que los gobiernos deben de tener en cuenta a la ciencia y a los avances más recientes al tomar decisiones políticas.

    El paper o libro blanco titulado “En apoyo de la primacía de la ciencia”, publicado por PMI, hace un llamado a un futuro basado en evidencia científica. Durante el verano de 2020 la empresa realizó una encuesta internacional donde se evidencian varios hallazgos:

    El 77% por ciento de los encuestados esperan que los avances científicos puedan ofrecer soluciones a los mayores problemas del mundo.

    El 79% por ciento consume activamente nuevo contenido científico y, por lo general, busca información más detallada cuando se entera de avances.

    El 84% por ciento quiere que los gobiernos tengan en cuenta la ciencia más reciente al diseñar políticas públicas.

    El objetivo del paper es generar una conversación más amplia sobre el papel de la ciencia, la importancia de las decisiones basadas en la ciencia y las oportunidades de progreso. La percepción y paradigmas de la clase política tiene un gran impacto en los planes y programas que desarrollan, es un llamado para aplicar “menos percepción y más ciencia” en beneficio de los ciudadanos.

    Según el documento, los encuestados quieren que la industria y los gobiernos sean dirigidos por la ciencia, destacando su deseo de que las empresas desarrollen soluciones basadas en la ciencia, tecnología y matemáticas, siendo su expectativa de que dichas empresas solo deberían poder hacer afirmaciones que estén respaldadas por estudios científicos.

    Es interesante observar que nueve de cada diez encuestados estuvieron de acuerdo en que es importante que las empresas realicen inversiones continuas en ciencia y tecnología para mejorar sus productos, mientras que el 83% por ciento opinó que las empresas tienen un papel importante que desempeñar al proporcionar información precisa e imparcial sobre sus productos.

    De manera muy crítica el 77% por ciento consideró que las empresas solo deberían poder hacer afirmaciones fundamentadas por la ciencia.

    Sin embargo, el 84% por ciento apoyó que los gobiernos tengan en cuenta la ciencia más reciente al tomar decisiones políticas, solo el 51% por ciento pensó que los gobiernos actualmente lo estaban haciendo bien.

    El paper titulado ‘’En apoyo de la primicia de la ciencia’’ de PMI estuvo sustentando en una encuesta aplicada nivel internacional para valorar la prioridad que le dan las personas a la ciencia en su vida cotidiana. Foto por: @glenncarstenspeters | Unsplash

    Los encuestados valoraron su confianza en la ciencia para ayudarles a tomar decisiones personales tras el COVID-19, como cuándo regresar a una vida laboral normal (78% por ciento), cuándo tomar el transporte público (68% por ciento) y cuándo asistir a grandes eventos (59% por ciento).

    Se evidencia la tendencia de las personas a investigar a fondo en las problemáticas que les rodean o afectan sus comunidades. Cuando se les consultó acerca de su reacción ante un nuevo estudio o hallazgo científico, el 79% por ciento dijo que “buscan información más detallada al respecto” o “están atentos a otros informes”.

    El libro blanco publicado por PMI también analiza el hallazgo acerca de la encuesta de que la mayoría del público quiere comprender la ciencia. Solo el 5 por ciento dijo que no podía entenderla, mientras que el 36% por ciento dijo que podía entender los resúmenes, el 42% por ciento dijo que podía entender lo suficientemente bien como para explicarlo ampliamente a otra persona, y el 13% por ciento dijo que sí.

    Esto es una evidencia de que la sociedad está avanzando lo suficiente como para digerir información científica lo suficiente como para explicarlo en detalle a otra persona. Un gran punto de partida para construir mejores soluciones y productos que contribuyan al desarrollo humano y el crecimiento sostenible de las comunidades alrededor del mundo.